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“Somos MX” tropieza en su camino hacia el registro como partido político

El proyecto surgió tras la oposición al llamado “Plan B” de reforma electoral

El proyecto “Somos MX”, impulsado por exfuncionarios del Instituto Nacional Electoral (INE) y figuras políticas vinculadas a la oposición, no logra consolidar los requisitos mínimos para constituirse como partido nacional, a pesar de sus esfuerzos organizativos y discurso de renovación democrática.

La agrupación, que asegura buscar una ruta política centrada en la defensa de los derechos, está compuesta principalmente por antiguos integrantes del aparato electoral, como Edmundo Jacobo Molina, quien se desempeñó como Secretario Ejecutivo del INE durante más de 14 años, y Carlos Ferrer Silva, exresponsable de la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral. Ambos dejaron sus cargos tras mostrar su desacuerdo con reformas impulsadas por el actual gobierno, conocidas como el “Plan B”.

También figuran en el proyecto Leonardo Valdés Zurita, expresidente del INE, así como políticos de larga trayectoria en el PAN y PRD como Cecilia Soto y Gustavo Madero, quienes han respaldado movimientos como la Marea Rosa. Este último, presentado como una manifestación ciudadana, ha sido interpretado por diversos sectores como una expresión de resistencia de la oposición tradicional frente a cambios institucionales.

A pesar de que “Somos MX” se presenta como una opción fuera del espectro ideológico convencional, su estructura está integrada en su mayoría por actores conocidos del ámbito conservador y electoral, algunos de los cuales han sido objeto de controversias públicas por sus posturas y discursos. Entre ellos se encuentran Emilio Álvarez Icaza, Guadalupe Acosta Naranjo, Macario Schettino, Fernando Belaunzarán y José Antonio Crespo.

En términos operativos, el panorama es complejo. De las 200 asambleas estatales o distritales necesarias para obtener el registro como partido político, la organización ha conseguido apenas 62, lo que pone en riesgo su aspiración de competir en la contienda electoral de 2027. Además, la legislación obliga a los nuevos partidos a participar en esa elección sin coaliciones, un escenario que debilita aún más sus posibilidades.

El proceso también exige reunir al menos 256 mil 30 personas afiliadas, cifra que la agrupación ha asegurado que podrá duplicar. Sin embargo, no hay evidencia hasta ahora que respalde ese pronóstico optimista, y su presencia territorial continúa siendo limitada.

Parte de la estrategia de “Somos MX” ha sido apoyarse en una consultora legal fundada por algunos de sus propios integrantes. Esta estructura les ha servido para presentar impugnaciones a reformas electorales y defender su causa en tribunales. No obstante, esta fortaleza legal no se ha traducido en una base ciudadana sólida, lo que plantea dudas sobre la viabilidad del proyecto a largo plazo.

Más que un movimiento ciudadano emergente, el proyecto parece representar un intento de reagrupamiento de figuras políticas que han perdido centralidad en el escenario nacional, y que ahora buscan crear un nuevo vehículo electoral para reposicionarse.