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Silvano Aureoles desafía a la justicia: impugna negativa de amparo mientras permanece prófugo

La Fiscalía solicitó ficha roja a Interpol para localizarlo

Silvano Aureoles, exgobernador de Michoacán, continúa desafiando el curso de la justicia al presentar un recurso legal contra la resolución que negó su amparo, a pesar de mantenerse fuera del alcance de las autoridades. Esta acción ha sido interpretada por especialistas como un intento por ganar tiempo más que enfrentar de lleno el proceso penal.

El recurso fue promovido ante un tribunal colegiado luego de que la jueza Jovita Vargas, encargada del caso en un juzgado de la Ciudad de México, determinara que la orden de aprehensión en su contra fue emitida conforme a derecho y respaldada por pruebas suficientes para justificar una investigación formal.

La decisión de impugnar llega en un escenario adverso para el exmandatario. Aureoles incumplió las condiciones impuestas previamente para no ser detenido, como comparecer ante el tribunal y pagar una garantía económica. Estos incumplimientos provocaron la cancelación de una suspensión definitiva que en mayo le ofrecía una oportunidad de evitar la captura inmediata.

El exgobernador es investigado por delitos relacionados con corrupción y mal manejo de recursos públicos: peculado, lavado de dinero, asociación delictuosa y administración fraudulenta. Las acusaciones se centran en la construcción, presuntamente a sobreprecio, de siete cuarteles de la Policía Estatal, con un impacto al erario que superaría los 3 mil 412 millones de pesos.

Desde el 27 de febrero, Aureoles permanece en calidad de prófugo, lo que ha llevado a la Fiscalía General de la República a solicitar la intervención de Interpol para su localización y eventual detención internacional.

Fuentes cercanas al caso explican que, a pesar del discurso del exgobernador sobre su disposición a colaborar, sus acciones reflejan lo contrario. Su negativa a presentarse ante la autoridad judicial contrasta con su intento de mantenerse activo en la vía legal, lo cual ha generado críticas sobre el uso de los mecanismos jurídicos como un método para eludir responsabilidades.

En los próximos días, el tribunal colegiado deberá resolver si modifica o ratifica la negativa del amparo. Sin embargo, mientras Aureoles no comparezca, el proceso judicial sigue limitado por su ausencia física, una situación que subraya las deficiencias en el cumplimiento de la ley cuando se trata de figuras públicas señaladas por corrupción.