
Sheinbaum critica fuertemente a García Luna, Calderón y Loret de Mola por caso Vallarta: señala tortura, corrupción y manipulación mediática
Tras casi 20 años preso sin sentencia, Israel Vallarta podría solicitar reparación de daños conforme a la Ley General de Víctimas
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó fuertes señalamientos contra el exsecretario de Seguridad Genaro García Luna, el expresidente Felipe Calderón y el periodista Carlos Loret de Mola, tras la liberación de Israel Vallarta, quien permaneció casi dos décadas encarcelado sin una sentencia definitiva.
En la conferencia matutina desde Palacio Nacional, la mandataria describió el caso Vallarta como un claro ejemplo de tortura, corrupción y manipulación mediática que se vivió durante el sexenio de Calderón. Sheinbaum recordó que la detención de Vallarta fue usada para crear un montaje televisivo que, según ella, fue impulsado por García Luna y promovido por Loret de Mola, acusándolos de utilizar el aparato de seguridad para favorecer intereses personales y no para lograr la paz.
Israel Vallarta fue detenido en 2005, acusado de pertenecer a una banda de secuestradores junto con Florence Cassez. Sin embargo, su captura fue difundida como un operativo en vivo, aunque posteriormente se descubrió que se trató de un montaje realizado por la Agencia Federal de Investigaciones bajo la dirección de García Luna. Después de enfrentar múltiples cargos, Vallarta fue finalmente absuelto esta semana porque la Fiscalía General no pudo probar su culpabilidad, dejando en evidencia que pasó años en prisión sin una condena.
Sheinbaum también explicó que Vallarta podría buscar una reparación del daño conforme a la Ley General de Víctimas, siempre que se reconozca formalmente su condición de víctima. Por su parte, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, destacó que desde el gobierno anterior se han llevado a cabo gestiones médicas y sociales para apoyar a la familia de Vallarta, y que el Comité contra la Tortura de la ONU emitió medidas provisionales en su favor por denuncias de tortura.
Rodríguez detalló que el proceso legal fue largo y complejo, con más de 25 recursos judiciales presentados, hasta que la absolución definitiva se dio a conocer el 31 de julio.
La presidenta Sheinbaum volvió a poner sobre la mesa la crítica a la política de seguridad del sexenio calderonista, señalando que este caso es un símbolo de la “guerra fallida contra el narcotráfico” y un reflejo de cómo el poder estatal fue empleado para fabricar culpables y crear narrativas mediáticas que justificaban prácticas represivas.
Este episodio regresa al debate público con un gobierno que ha prometido revisar y reparar las heridas dejadas por las estrategias de seguridad pasadas.
