
México impulsa agenda regional en foro BRICS y propone alianza latinoamericana por el bienestar
México apuesta por relocalizar industrias frente a tensiones comerciales con EE.UU.
En su primera gran participación en la escena internacional, el gobierno de Claudia Sheinbaum busca abrir una nueva etapa de cooperación regional y global. A través de Juan Ramón de la Fuente, secretario de Relaciones Exteriores, México llevó su agenda de desarrollo a la Cumbre de Líderes BRICS en Río de Janeiro, destacando la propuesta del llamado “Plan México” y la iniciativa de convocar una Cumbre para el Bienestar Económico de América Latina y el Caribe.
Aunque México asistió en calidad de observador, la invitación fue extendida por Brasil, país que actualmente preside el grupo BRICS —integrado originalmente por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— y que ha sumado recientemente a naciones como Arabia Saudita, Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia, consolidando así un bloque con creciente peso geopolítico.
Durante su estancia, De la Fuente sostuvo un encuentro bilateral con Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). En este espacio, discutieron cómo el Plan México podría convertirse en un eje estructurador de desarrollo en la región, con especial atención al sur-sureste mexicano. También abordaron el proceso de incorporación de Guatemala al CAF, lo que abre la puerta a proyectos binacionales con enfoque regional.
Desde la Cancillería mexicana, se resaltó que entre las prioridades del nuevo gobierno están la reactivación del programa Hecho en México, el impulso a la sustitución de importaciones y la relocalización de industrias. Estas medidas responden a la dinámica económica internacional, en particular a la política arancelaria impulsada desde Estados Unidos.
El Plan México, delineado por el equipo de Sheinbaum, se perfila como una plataforma estratégica que busca promover el crecimiento desde el sur global, consolidar la cooperación con economías emergentes, y redefinir la integración económica latinoamericana frente a los desafíos globales y las tensiones con socios tradicionales.
La propuesta de realizar una Cumbre para el Bienestar Económico en América Latina y el Caribe refleja la intención de México de impulsar un nuevo modelo de colaboración regional, centrado en el financiamiento del desarrollo, la infraestructura y la equidad social.
Este primer acercamiento de México con los BRICS es interpretado como una señal de que la política exterior del nuevo gobierno será más activa y orientada hacia el multilateralismo, con la mirada puesta en posicionar a México como un vínculo clave entre América Latina y los nuevos polos de poder global.
