
México apuesta por la inversión farmacéutica con nueva estrategia del Gobierno Federal
El decreto contempla centros de formación para investigadores y científicos mexicanos
En una apuesta ambiciosa para transformar el panorama sanitario del país y reducir la dependencia de insumos importados, el Gobierno de México anunció un nuevo decreto que fomenta la inversión farmacéutica nacional y extranjera. La medida tiene como meta convertir al país en un centro estratégico de producción de medicamentos, vacunas y dispositivos médicos, con capacidad de exportación y generación de empleos especializados.
Durante una conferencia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, se detalló que este decreto permitirá que las compras públicas en salud estén condicionadas a inversiones directas dentro del territorio nacional. El gobierno planea aprovechar el considerable presupuesto destinado a la adquisición de insumos médicos para fortalecer la industria local.
Según explicó la mandataria, el gasto nacional en insumos de salud —que ronda los 300 mil millones de pesos anuales— será utilizado como una palanca para atraer producción e inversión farmacéutica a nivel nacional. Esta medida forma parte de una estrategia más amplia que busca impulsar la soberanía sanitaria y reducir la vulnerabilidad frente a importaciones.
El proyecto incluye la creación de parques industriales enfocados en biotecnología y clústeres de innovación, integrando tanto al sector público como privado. Además, contempla la formación de centros especializados para desarrollar talento en investigación y desarrollo médico.
Por su parte, Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, contextualizó esta iniciativa como una corrección estructural a políticas implementadas desde hace más de dos décadas. Señaló que la apertura indiscriminada al capital extranjero, sin requerimientos de inversión local, debilitó severamente la capacidad productiva nacional.
Con este nuevo marco, se establecerán criterios específicos en licitaciones públicas que prioricen a empresas que manufacturen en México o que inviertan en investigación científica dentro del país. En el caso de medicamentos protegidos por patentes, el gobierno exigirá compromisos de inversión proporcional al volumen de compras públicas adjudicadas.
Actualmente, cerca de 40 compañías extranjeras dominan el mercado de adquisiciones públicas en medicamentos de patente, concentrando montos superiores a los 150 mil millones de pesos cada dos años. Con el nuevo decreto, se busca que parte de esos recursos se traduzcan en infraestructura, innovación y empleo dentro del país.
El secretario de Salud, David Kershenobich, destacó que esta política está alineada con los objetivos de la actual administración de garantizar el acceso gratuito a medicamentos, particularmente para quienes padecen enfermedades crónicas. Enfatizó que el fortalecimiento de la producción nacional es esencial para asegurar tratamientos oportunos y eficaces.
Se prevé que las nuevas reglas entren en vigor en 2026, acompañadas de una estrategia más agresiva de relocalización de fábricas, atracción de capital e impulso a la investigación clínica.
Con esta iniciativa, el gobierno no solo busca mejorar el abasto del sistema de salud, sino posicionar a México como un líder regional en producción farmacéutica, incentivando la innovación y creando empleos de alto valor.
