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México analiza acciones legales en EE.UU. por redadas migratorias

Más de 68 mil mexicanos han sido deportados desde enero

El gobierno mexicano estudia interponer una denuncia formal en tribunales estadounidenses a raíz de la muerte de Jaime Alanís García, un migrante mexicano que falleció al intentar escapar de un operativo migratorio en California. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, confirmó que se están evaluando vías legales para responsabilizar a las autoridades estadounidenses por lo ocurrido.

Durante su conferencia de prensa desde Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que su administración considera inaceptable que situaciones como esta sigan repitiéndose, y por ello se busca acudir a instancias judiciales en Estados Unidos. La mandataria fue enfática en señalar que el caso de Alanís García no puede quedar impune.

El trágico suceso ocurrió en un invernadero del condado de Ventura, donde agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) realizaron una redada. Alanís García, originario de Michoacán y de 56 años de edad, intentó huir subiendo al techo del inmueble. En la maniobra, cayó y sufrió lesiones graves en el cráneo, el cuello y una arteria cerebral. Murió dos días después en el hospital.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ya se encuentra revisando los mecanismos legales que podrían utilizarse para presentar una denuncia internacional. Según explicó Sheinbaum, este caso no es aislado, sino que se suma a una serie de abusos durante redadas migratorias que han puesto en riesgo la integridad física de trabajadores agrícolas mexicanos.

Desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, el 20 de enero, más de 75 mil personas han sido deportadas, de las cuales casi 69 mil son mexicanas. Particularmente, desde el 6 de junio —cuando se intensificaron las redadas— se han contabilizado 435 deportaciones derivadas directamente de estos operativos.

En redes sociales circularon videos del operativo en Ventura, donde decenas de trabajadores corrieron despavoridos, trepando techos y buscando resguardarse ante la llegada de los agentes de ICE.

Cabe señalar que esta tragedia ocurrió apenas unos días después de que una jueza federal en EE.UU., Maame Frimpong, ordenara detener las detenciones indiscriminadas de migrantes. No obstante, organizaciones defensoras de derechos humanos han denunciado que dicha orden no ha sido respetada por las autoridades migratorias.

Sheinbaum expresó su solidaridad con la familia del migrante fallecido y reafirmó que el gobierno brindará asistencia legal y diplomática a todos los connacionales afectados por la política migratoria estadounidense, reiterando su compromiso con la protección de sus derechos humanos.