
EEUU y Reino Unido impulsan el desarrollo de misiles hipersónicos con velocidades similares a las de un asteroide
Esta colaboración internacional acelera la creación de tecnologías que cambiarán el panorama militar mundial
Estados Unidos y el Reino Unido están avanzando en la carrera por el desarrollo de misiles hipersónicos, con un nuevo acuerdo que involucra a la compañía Rocket Lab. Este acuerdo busca acelerar la investigación y la implementación de sistemas de misiles capaces de alcanzar velocidades extremas, similares a las de un asteroide viajando por el espacio.
La clave de esta colaboración es el sistema HASTE (Cohete Suborbital Electron para pruebas de aceleración hipersónica), una plataforma diseñada específicamente para lanzar cargas útiles a velocidades que oscilan entre los 3 y 7,5 km/s (Mach 22 a 27.000 km/h), una velocidad comparable a la de los asteroides. Rocket Lab será responsable de realizar vuelos de prueba, integrar nuevas tecnologías y proporcionar servicios técnicos relacionados con la implementación de estos sistemas avanzados, tanto para el Departamento de Defensa de EE. UU. como para el Ministerio de Defensa del Reino Unido.
El director ejecutivo de Rocket Lab, Sir Peter Beck, expresó con entusiasmo la importancia de este proyecto para la seguridad global, destacando que este tipo de acuerdos son cruciales para mantener el ritmo de desarrollo en un mundo cada vez más competitivo en términos de defensa. Según Beck, la clave del éxito radica en la capacidad de ofrecer lanzamientos frecuentes, asequibles y con un enfoque flexible que permita cumplir con las necesidades operativas tanto de EE. UU. como del Reino Unido.
HASTE es una variante mejorada del cohete Electron, conocido por sus lanzamientos de bajo costo y alta eficiencia. La plataforma suborbital diseñada para pruebas de tecnologías hipersónicas permite a los investigadores recrear condiciones extremas, como las que se experimentan a velocidades cercanas a las de los asteroides. Con una capacidad para transportar hasta 700 kg de carga útil, el cohete lanza estos objetos a más de 80 kilómetros de altitud, alcanzando la línea de Kármán, el límite que marca la frontera del espacio exterior.
Esta capacidad es ideal para probar tecnologías clave como los motores de combustión supersónica (scramjets), vehículos de planeo hipersónico y trayectorias balísticas, entre otras. Además, la plataforma HASTE ofrece una flexibilidad excepcional en cuanto a altura, velocidad y perfil de vuelo, lo que la convierte en una herramienta valiosa para una variedad de escenarios de prueba.
Desde el Complejo de Lanzamiento 2 en la isla Wallops, en Virginia, Rocket Lab ha demostrado su capacidad de respuesta rápida, con campañas que han logrado realizar lanzamientos en plazos tan cortos como 21 días. La compañía ha llevado a cabo más de 200 lanzamientos desde sus instalaciones en Estados Unidos y Nueva Zelanda, consolidando su posición como un actor clave en el ámbito aeroespacial.
El acuerdo entre ambas naciones pone de manifiesto su creciente interés en contar con armas hipersónicas operativas en los próximos años, una tecnología que, según expertos, jugará un papel fundamental en la seguridad global. Con el respaldo de lanzadores reutilizables y servicios de integración tecnológica, Rocket Lab se posiciona en el centro de una intensa carrera tecnológica con profundas implicaciones para la defensa mundial.
