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Claudia Sheinbaum llevará a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos muertes de mexicanos bajo custodia migratoria en EE.UU.

El gobierno busca escalar el tema a instancias internacionales ante el aumento de fallecimientos en centros de detención migratoria.

El Gobierno de México anunció que llevará ante instancias internacionales los casos de mexicanos fallecidos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, luego de que en el último año se han registrado al menos 14 decesos en centros de detención migratoria en Estados Unidos.

La presidenta Claudia Sheinbaum informó que su administración presentará estos casos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como parte de una estrategia para visibilizar la situación y abrir un proceso de revisión en materia de derechos humanos.

El caso más reciente ocurrió el 25 de marzo en el centro de detención de Adelanto, California, donde un migrante mexicano falleció tras ser trasladado a un hospital, sin que hasta ahora se haya informado oficialmente la causa del deceso. Ante ello, autoridades consulares activaron protocolos de atención y establecieron contacto con la familia para dar seguimiento al caso.

De acuerdo con lo expuesto por el gobierno federal, la decisión de acudir a la CIDH busca ir más allá de los canales diplomáticos tradicionales e incorporar mecanismos legales de presión internacional, así como fortalecer la interlocución con autoridades estadounidenses y organismos defensores de derechos humanos.

Las cifras acumuladas en el último año han encendido alertas sobre las condiciones en que permanecen las personas migrantes bajo custodia, particularmente en lo relacionado con acceso a atención médica y supervisión institucional en los centros de detención.

Como parte de las acciones, se prevé la realización de reuniones en ciudades como Los Ángeles con familiares, activistas y autoridades locales, además de solicitar información detallada sobre las condiciones en instalaciones como el centro de Adelanto.

El recurso ante la CIDH abre un nuevo frente en la estrategia del Estado mexicano para exigir esclarecimiento y rendición de cuentas en estos casos, en un contexto donde la política migratoria de Estados Unidos continúa bajo escrutinio internacional.