
Sheinbaum reafirma compromiso con un México soberano en aniversario de la Batalla de Puebla
La presidenta ofreció un extenso repaso histórico sobre la resistencia del país ante la intervención extranjera
En el marco del 163 aniversario de la Batalla de Puebla, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la ceremonia oficial, destacando que esta fecha representa no solo una victoria militar histórica, sino también un recordatorio del rumbo que México ha decidido seguir como nación: libre, soberana e independiente.
Durante su discurso, Sheinbaum ofreció un extenso repaso histórico sobre la resistencia del país ante la intervención extranjera, con énfasis en el papel del general Ignacio Zaragoza, a quien presentó como símbolo de lucha patriótica. Para la mandataria, el episodio de 1862 es más que una efeméride; es una inspiración para quienes defienden hoy los principios nacionales. Reforzó la idea de que el legado de aquellos patriotas sigue vigente y exige compromiso con los ideales de justicia y autodeterminación.
Por su parte, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, hizo una reflexión sobre el contexto político actual, trazando un paralelismo con el pasado. Afirmó que, así como en aquella época hubo fuerzas externas que intentaron dominar al país, hoy también emergen corrientes neoconservadoras que, aliadas con intereses extranjeros, buscan frenar los avances logrados en los últimos años.
En este sentido, Armenta consideró que el México actual sigue enfrentando formas de intervencionismo, no con tropas, sino mediante presiones económicas e ideológicas que intentan revertir los logros de la Cuarta Transformación, particularmente en lo que respecta a la distribución equitativa de la riqueza y el fortalecimiento del papel del Estado.
Ambos discursos coincidieron en subrayar que el proyecto de nación impulsado primero por el presidente Andrés Manuel López Obrador y ahora continuado por Sheinbaum apuesta por una soberanía integral, que abarca lo energético, lo alimentario, lo tecnológico y lo científico. Según sus palabras, esta es la vía para garantizar que los asuntos nacionales se decidan dentro del país, sin injerencias.
La ceremonia concluyó con el tradicional desfile conmemorativo, un acto que no solo celebra una victoria del pasado, sino que también refuerza la visión de un México que no se deja someter y que lucha por definir su propio destino.
