Puebla

Gobierno Federal y Conagua arrancan rescate ambiental del Río Atoyac

Eliminar contaminantes del Atoyac puede reducir enfermedades respiratorias y gastrointestinales en las comunidades cercanas

El rescate del río Atoyac, uno de los más contaminados del país, ha comenzado formalmente como parte de un ambicioso programa nacional de saneamiento impulsado por el Gobierno Federal. Esta iniciativa, que contempla una inversión de mil 100 millones de pesos durante 2025, beneficiará a tres cuencas prioritarias, entre ellas el Lerma-Santiago, el Tula y el propio Atoyac, que atraviesa los estados de Puebla y Tlaxcala.

La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó el arranque de las obras el pasado 22 de marzo, marcando así el inicio de una estrategia nacional orientada a revertir el grave deterioro de los cuerpos de agua del país. El Atoyac ha sido señalado como uno de los ríos más críticos en términos de contaminación, y su rehabilitación se ha convertido en una prioridad dentro del plan federal.

El director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales, explicó que el proyecto contempla acciones integrales que van más allá de la limpieza superficial del cauce. Según detalló, se trabajará en la eliminación de descargas industriales no reguladas, la rehabilitación de plantas de tratamiento y la reforestación de zonas ribereñas, elementos clave para recuperar la salud del ecosistema.

En el caso específico del Atoyac, las acciones incluyen una fuerte regulación hacia sectores industriales como el textil y el automotriz, cuyas actividades han impactado negativamente en la calidad del agua durante décadas. Además, se tiene contemplada la construcción de nueva infraestructura que permitirá optimizar el tratamiento de aguas residuales, con el objetivo de hacer más eficiente y menos costoso el proceso.

La intervención no solo busca mejorar el estado del río, sino que también apunta a mejorar la calidad de vida de miles de habitantes de las comunidades que dependen directa o indirectamente del Atoyac, tanto en Puebla como en Tlaxcala.

Este esfuerzo representa un paso fundamental hacia una política hídrica más sostenible y equitativa, enfocada en regiones severamente afectadas por la contaminación industrial. La recuperación del Atoyac, además de ser un objetivo ambiental, se perfila como un componente esencial en la transformación ecológica y social de la región.