Nacional

Carlos Alazraki señala presiones del gobierno y revela respaldo financiero de partidos opositores

Señala que ha tenido dificultades para pagar sueldos a su equipo

Carlos Alazraki, publicista y conductor del canal digital Atypical TeVe, reconoció recientemente que su medio cuenta con el respaldo económico de algunos partidos de oposición, aunque no todos han mostrado la misma disposición. En un tono crítico, lamentó que ciertas fuerzas políticas —que, según él, representan a la mayoría de su audiencia— se han negado a colaborar financieramente con su proyecto.

Durante la transmisión de su programa del 7 de julio, Alazraki hizo referencia a un partido opositor que, pese a tener gran afinidad con su audiencia, ha decidido no brindar apoyo económico. Aunque no identificó de forma explícita a qué partido se refería, dejó entrever su molestia ante la falta de respaldo de organizaciones que se han beneficiado de la plataforma que él ofrece.

Además de sus reclamos a la oposición, el comunicador lanzó duras críticas contra el gobierno de la Cuarta Transformación, al que acusó de intimidar a empresarios para que no apoyen económicamente a medios independientes. Según explicó, esta presión ha tenido consecuencias directas sobre la sostenibilidad de su canal, dificultando incluso el pago de sueldos a sus colaboradores.

Alazraki reveló que la situación financiera ha afectado también su vida personal, al punto de no poder tomar vacaciones por falta de recursos, lo que evidencia —según él— la gravedad del panorama económico que enfrentan algunos medios críticos al gobierno.

A pesar del escenario adverso, el conductor insistió en que existen mecanismos legales mediante los cuales los partidos políticos y los empresarios pueden apoyar a los medios de comunicación independientes. Sin embargo, señaló que el contexto político actual ha generado temor en potenciales donantes, lo que reduce aún más las posibilidades de financiamiento.

Finalmente, criticó a quienes —según su perspectiva— consumen su contenido sin contribuir a su sostenimiento, en un entorno donde considera que el gobierno apuesta por asfixiar financieramente a las voces disidentes.