
Morena perfila sus cartas rumbo a 2030: Ebrard y Harfuch lideran preferencias internas
Clara Brugada logra aprobación aceptable, pero su proyección nacional aún está en construcción
Aunque todavía faltan cinco años para las elecciones presidenciales, las primeras encuestas ya delinean a los posibles contendientes dentro de Morena. Una medición nacional reciente ha revelado que Marcelo Ebrard y Omar García Harfuch se posicionan como los cuadros con mayor respaldo ciudadano y presencia pública dentro del oficialismo.
En el caso de Harfuch, actual secretario de Seguridad federal, los niveles de aprobación ciudadana lo colocan en un lugar destacado. Más de la mitad de los encuestados expresaron una opinión favorable hacia él, superando ampliamente los niveles de rechazo. Este balance positivo lo convierte en el personaje con mejor imagen neta entre los evaluados.
Sin embargo, cuando se consulta sobre quién es percibido como el posible candidato presidencial de Morena, Marcelo Ebrard encabeza las preferencias. En su rol actual como secretario de Economía, una cuarta parte de los entrevistados lo ve como el perfil más viable para representar al partido en 2030, superando por algunos puntos a Harfuch.
Otro actor que mantiene relevancia es Gerardo Fernández Noroña, cuya alta notoriedad dentro del partido se refleja en una opinión pública favorable, aunque no necesariamente lo posiciona como favorito para la candidatura. Su presencia en el radar ciudadano sigue siendo significativa.
En un segundo bloque de figuras emergentes aparece Clara Brugada, jefa de Gobierno capitalina, quien ha logrado un nivel aceptable de aprobación, aunque su proyección nacional todavía requiere consolidación. Algo similar ocurre con Andrés Manuel López Beltrán, quien si bien no lidera las intenciones de candidatura, se beneficia del peso político de su apellido y de su papel dentro de la estructura partidista.
En el caso de Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, el reto principal parece ser el escaso nivel de reconocimiento entre la ciudadanía, lo que podría obstaculizar sus aspiraciones a mediano plazo, pese a contar con evaluaciones positivas similares a las de otros perfiles.
Más allá de los nombres, el apoyo hacia Morena como partido también se mantiene sólido de cara a los próximos comicios legislativos en 2027. La intención de voto para elegir diputados federales coloca a la fuerza guinda con más del 50% de respaldo, muy por encima de sus competidores: PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.
Este escenario anticipa que, más allá de quién encabece la boleta en 2030, la estructura de Morena y sus posibles alianzas seguirán siendo decisivas en la contienda presidencial.
