Internacional

Elon Musk endurece sus críticas al plan fiscal de Trump

El plan elevaría la deuda pública en 2,4 billones de dólares en 10 años

El proyecto presupuestario impulsado por Donald Trump, y ya aprobado por la Cámara de Representantes, ha generado una nueva ola de tensiones políticas y empresariales. Elon Musk, empresario tecnológico y excolaborador de la administración Trump, volvió a expresar su rechazo a la iniciativa, señalando que sus consecuencias económicas y estratégicas podrían ser devastadoras para el futuro del país.

El polémico plan, que aún debe ser ratificado por el Senado, plantea recortes significativos a programas sociales como Medicaid y asistencia alimentaria, al mismo tiempo que incrementa de forma considerable el gasto en defensa y control migratorio. Según estimaciones de la Oficina Presupuestaria del Congreso, la deuda nacional aumentaría en 2,4 billones de dólares en la próxima década si el plan se implementa.

Musk, quien lideró temporalmente el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), un órgano creado para revisar el gasto público bajo la gestión de Trump, ha mostrado una postura cada vez más crítica desde su salida de la administración en mayo. A través de su cuenta en la red social X, el magnate ha advertido sobre los efectos negativos que tendría el plan en el empleo y la competitividad tecnológica del país, subrayando que representa una amenaza para sectores clave del futuro como la energía renovable y la inteligencia artificial.

En sus publicaciones, Musk respalda los cálculos de expertos como Jesse Jenkins, académico de la Universidad de Princeton, quien señala que la propuesta podría ahuyentar inversiones por cientos de miles de millones de dólares en manufactura y energía limpia. Además, advierte que la política fiscal planteada daría ventajas a competidores estratégicos como China.

El distanciamiento entre Musk y Trump ha sido evidente desde que el primero dejó su cargo oficial. Aunque alguna vez trabajaron codo a codo, la relación entre ambos se ha tornado abiertamente conflictiva, con Musk describiendo el nuevo plan como un error mayúsculo que beneficia a industrias caducas mientras perjudica la innovación.

Más allá del ruido político, el plan presupuestario representa la continuación de la agenda fiscal iniciada por Trump en su primer mandato (2017-2021), caracterizada por grandes recortes impositivos y priorización del gasto en seguridad nacional. En ese sentido, los expertos temen que este tipo de políticas puedan profundizar la desigualdad económica y comprometer el equilibrio financiero del país en el largo plazo.