
Claudia Sheinbaum responde a Pam Bondi por declaraciones contra México
La presidenta denunció intentos por sabotear la relación entre México y Estados Unidos
En respuesta a las recientes declaraciones de la funcionaria estadounidense Pam Bondi, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó que exista un motivo real para considerar al país como adversario de Estados Unidos. Durante su conferencia matutina, la mandataria descalificó los dichos de la exfiscal general de Florida, quien colocó a México al nivel de países como Rusia, Irán y China, dentro de una lista de amenazas externas para la seguridad estadounidense.
Desde el gobierno mexicano se percibe esta postura como mal informada y carente de fundamentos, particularmente porque, según Sheinbaum, existe una cooperación activa y continua entre ambos países en materia de seguridad, con resultados positivos. La presidenta mencionó que agencias de seguridad de Estados Unidos han reconocido avances en el combate al tráfico de fentanilo y una baja en los índices de homicidio en territorio mexicano.
Como muestra del trabajo conjunto, Sheinbaum destacó que México y Estados Unidos están por concretar un nuevo acuerdo bilateral en seguridad, fruto de reuniones recientes y de una colaboración constante entre fuerzas armadas de ambas naciones y representantes del Comando Norte estadounidense.
Además, la jefa del Ejecutivo mexicano señaló que hay sectores —dentro y fuera del país— que buscan obstaculizar la relación entre ambas naciones. Aunque no identificó a esos actores, advirtió que su gobierno no permitirá interferencias que dañen la soberanía ni los intereses comunes con Washington.
En un tono firme, Sheinbaum recordó que administraciones anteriores mantuvieron una actitud de sumisión frente al gobierno estadounidense, política que, según dijo, ha quedado atrás. La nueva postura busca un trato respetuoso, pero sin ceder ante presiones externas.
Este intercambio de posturas ocurre mientras autoridades estadounidenses han señalado a tres instituciones financieras mexicanas por presunto lavado de dinero. Ante ello, Sheinbaum fue enfática en que México investigará a fondo, pero no aceptará acusaciones sin pruebas.
La respuesta presidencial apunta a que la relación entre México y Estados Unidos seguirá siendo estratégica, aunque el gobierno mexicano ha dejado claro que no tolerará discursos que pongan en duda su papel como socio, ni intromisiones que vulneren su soberanía.
