
Rusia, China y Pakistán urgen al Consejo de Seguridad de la ONU a detener la escalada militar en Oriente Medio
Rusia compara el caso iraní con la invasión a Irak en 2003
En una tensa sesión celebrada este domingo, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió de emergencia tras los recientes bombardeos estadounidenses contra instalaciones nucleares en Irán. La propuesta de Rusia, China y Pakistán se centró en una resolución para exigir un alto el fuego inmediato e incondicional en la región.
Durante el encuentro, el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su profunda preocupación por lo que calificó como un giro extremadamente peligroso en el conflicto, destacando la necesidad urgente de retomar negociaciones serias y sostenidas sobre el programa nuclear iraní.
Por su parte, Estados Unidos, representado por su embajadora interina Dorothy Shea, defendió la ofensiva militar, argumentando que era una respuesta necesaria ante el peligro persistente que representa Irán. Según Shea, el país islámico ha encubierto durante años su desarrollo nuclear, además de negarse a cooperar en las negociaciones internacionales.
En contraste, China y Rusia rechazaron enérgicamente el uso de la fuerza como vía para alcanzar la paz en Oriente Medio, insistiendo en que la diplomacia aún no está agotada. El embajador chino, Fu Cong, enfatizó que la solución al conflicto solo puede surgir a través del diálogo y la cooperación internacional.
El representante ruso, Vassily Nebenzia, hizo un paralelismo histórico al recordar el argumento presentado por Estados Unidos en 2003 para justificar la invasión de Irak, sugiriendo que el país norteamericano recurre nuevamente a narrativas infundadas para justificar acciones militares unilaterales. Según Nebenzia, este nuevo ataque refuerza la idea de que no se han aprendido las lecciones del pasado.
Irán fue quien solicitó la convocatoria del Consejo, instando a sus miembros a condenar lo que describió como una agresión ilegal y flagrante. Hasta el momento, no hay claridad sobre cuándo será votado el proyecto de resolución propuesto, que condena los ataques aunque sin mencionar directamente a Estados Unidos o Israel. Para ser aprobado, necesita al menos nueve votos a favor y ningún veto de los cinco miembros permanentes del Consejo.
En medio de la creciente tensión, la comunidad internacional observa con preocupación una posible escalada militar de gran escala en la región.
