
Represión policial en marcha contra condena a Cristina Kirchner
Estudiantes y movimientos sociales se movilizan en defensa de la expresidenta y contra el ajuste del gobierno de Milei
Este miércoles, la Ciudad de Buenos Aires fue epicentro de una masiva movilización encabezada por jubilados, sindicatos, estudiantes y movimientos sociales. La protesta se concentró en las inmediaciones de Plaza de Mayo con múltiples demandas: el rechazo a la condena judicial contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, mejoras en las jubilaciones, defensa de derechos laborales y denuncias contra el ajuste económico del actual gobierno.
La condena dictada por la Corte Suprema en el marco de la “Causa Vialidad” —que impone a Cristina Fernández de Kirchner seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos— fue uno de los detonantes principales de la marcha. La expresidenta ha expresado que se trata de una maniobra judicial motivada políticamente, en la que —según explicó— los poderes económicos y mediáticos actúan como parte de una estrategia para excluirla de la vida política mediante el uso del sistema judicial.
La protesta reunió a una amplia diversidad de sectores. Participaron las dos centrales de trabajadores (CTA Autónoma y CTA de los Trabajadores), la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), sindicatos docentes y organizaciones de izquierda. Todos coincidieron en reclamar por la restitución de beneficios sociales, rechazar los recortes económicos del gobierno de Javier Milei y denunciar la judicialización de la política.
Según referentes sindicales, las políticas actuales atentan contra los derechos básicos de amplios sectores sociales, y la condena a la exmandataria es interpretada como parte de una ofensiva más amplia contra los referentes populares.
Durante la movilización, las fuerzas de seguridad actuaron con dureza bajo directivas del Ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich. Se reportaron empujones, uso de gases lacrimógenos y detenciones en zonas cercanas al Congreso. Diversas organizaciones denunciaron el uso de inhibidores de señal que afectaron la comunicación de los manifestantes y periodistas.
Además, algunas agrupaciones alertaron sobre la presencia de infiltrados en las columnas de la marcha, lo que provocó tensiones y sospechas sobre intentos de provocar disturbios para justificar la represión.
Mientras tanto, cientos de simpatizantes mantienen una vigilia frente al domicilio de Cristina Kirchner en el barrio de Recoleta, como muestra de respaldo tras la sentencia. La propia expresidenta salió a saludar a los militantes desde el balcón de su casa, reafirmando que continuará en la lucha política pese a las adversidades.
Desde distintos sectores del peronismo y del movimiento popular se sostiene que la causa judicial contra Cristina Kirchner forma parte de un proceso de proscripción similar al que enfrentaron otras figuras históricas del país, lo que profundiza el clima de polarización en Argentina.
